BRUSELAS
B.l.d. de CLAIRE BILLEN y JEAN-MARIE DUVOSQUEL

Nueva Colección: El Espíritu de las Ciudades de Europa

320 Páginas
350 ilustraciones, de ellas 200 en color
Encuadernación en tapa dura entelada
Sobrecubierta plastificada

P.V.P.: 74,90 € euros/ 91 $USD

Francés (ISBN 90 6153 450 X)
Inglés (ISBN 90 6153 451 8)

Más allá de los estereotipos que hacen de ella una capital golosa de encanto provinciano, Bruselas es una ciudad diversa y paradójica. Nunca ha dejado de ser un lugar de poder: residencia principesca en la Edad Media, capital de hecho de los Paises Bajos españoles bajo Carlos Quinto, necesitará no obstante tres siglos, bajo sucesivas dominaciones, española, austríaca, francesa y holandesa, para llegar a ser capital de una nación.
Hoy, región completa de un Estado federal, asume además el papel de capital de Europa.
Adquirió su primera notoriedad internacional, desde el siglo XIII, gracias a su pañería y más tarde gracias a la extraordinaria virtuosidad de sus artesanos tapiceros; las manufacturas de lujo continuarán siendo una de sus especialidades hasta el siglo XIX. A lo largo de toda su historia, numerosos artistas innovadores, entre ellos Rogier van der Weyden, Victor Horta o René Magritte, le asegurarán un esplendor internacional tanto a nivel de las artes plásticas como de la arquitectura.
Hoy es conocida por sus servicios, por las administraciones que tiene en ella su sede, por los congresos que allí tienen lugar. Se ha olvidado que Bruselas ofrecía, hacia 1900, el mayor número de empleos productivos de un país situado a la cabeza del desarrollo industrial continental.
El paisaje urbano bruselés es fiel reflejo de las rupturas y de la complejidad de la
historia de la capital. Si el ayuntamiento evoca el esplendor de la ciudad textil medieval, la Gran Plaza nos lleva a las guerras franco-españolas del siglo XVII y los grandes trazados del siglo XIX a la prosperidad industrial y colonial de la Bélgica de Leopoldo II.