Mediante
la interpretación de un centenar de obras maestras, seleccionadas
de entre su abundante producción gráfica, el presente
libro pone de relieve el excepcional talento de Van Gogh como
dibujante.
Será como dibujante como Van Gogh modele su carrera artística
en 1880. A lo largo de tres años se concentra preferentemente
en esta actividad. Incluso cuando amplía su apertura artística,
esencialmente como pintor a partir de 1884, continúa interesándose
intensamente en el arte del dibujo. Una serie de siete imponentes
dibujos de paisajes de Nuenen, realizados entre marzo y abril
de 1884 -de los que cinco se reproducen en este libro- testimonian
de manera elocuente su talento en esta disciplina.
En 1886-1888 en París, Van Gogh asimila un método
de trabajo más moderno, tras lo cual, en febrero de 1888,
se establece en Arles. El descubrimiento del dibujo a tinta con
caña, le permite la creación de dibujos de paisaje
de gran éxito, que culminarán en la segunda serie
de Montmajour: seis grandiosas vistas de una Provenza ardiente
bajo el sol. La exposición y este libro-catálogo
de la misma, muestran la serie completa.
El amor de Van Gogh por la vida rural se expresa en otra obra-faro
de la exposición. Cuatro versiones de La Moisson (la siega)
–una acuarela, una pintura y dos dibujos a pluma- ilustran
el proceso artístico y creativo que caracteriza netamente
sus obras de Arles: un vaivén de cuadros y dibujos que
permiten al artista evaluar el ritmo y cohesión de sus
composiciones, mediante la utilización de distintas disciplinas.
En Saint-Rémy -mayo de 1889 a mayo de 1890- y a continuación
en Auvers-sur-Oise, Van Gogh experimentará con ritmos y
colores.