EL SIMBOLISMO RUSO
LA ROSA AZUL
Bajo la Dirección de I. GOFFMAN y N. D’HUART

144 páginas
28 x 23 cm
160 ilustraciones en color
Paperback

P.V.P.: 35 € (45 USD)
Francés (ISBN 90 6153 610 3)

ESTE LIBRO ACOMPAÑA A LA EXPOSICIÓN DE EUROPALIA.RUSSIA DEL MISMO NOMBRE, EN EL MUSEO D’IXELLES DE BRUSELAS (13 octubre 2005 a 5 febrero 2006)

Movimiento definitorio del cambio de siglo, el simbolismo ruso rompe con los realismos del siglo XIX y prefigura los movimientos de vanguardia. Sitúa su inspiración en las leyendas, cuentos o mitos, la música, el teatro o la religión, los viajes a Oriente o las influencias occidentales, y busca e intenta expresar lo indefinible, lo inefable, lo indecible. Su producción refleja mundos ambiguos, nebulosos y transporta al mundo real hacia un mundo imaginario.
Mijail Vroubel fue, sin ninguna duda, el gran inspirador de lo que luego llegará a ser la estética simbolista en Rusia. A su lado, Víctor Borissov-Moussatov que había admirado en París la obra de Pubis de Chavannes, de Maurice Denis y de los Nabis, antes de reunir en torno suyo, entre 1903 y 1905, a jóvenes artistas como Kouznetsov, Outkine y Matveíïev: Con ellos organizará una primera exposición en Saratov, en 1904. En Moscú, en 1907, Kouznetsov, Outkine, Sarian, Sapounov, Soudeikine, Krimov, Nikolaï y Vassili Miliotti junto con Arapov organizarán la exposición “La Rosa azul”, que consagrará la originalidad del movimiento. Cercanos a poetas y escritores simbolistas, unidos en la búsqueda de una misma expresión estética, rechazando toda individualidad, crean su propio mundo inmaterial, situando a la imaginación poética por encima de la realidad. Intentando hacer dialogar pintura, música y poesía con un toque vaporoso, confieren a sus obras ritmo, luz tamizada y fluidez de colores, entre los que destaca el azul irisado característico de su movimiento.
A partir de 1910 los artistas de “La Rosa azul” se dejarán influenciar por las ideas de Gauguin o Matisse. Sorprendentes exposiciones de artistas rusos pertenecientes a la Rosa azul y de artistas franceses tendrán lugar en Moscú entre 1908 y 1910.